Los estores enrollables son una solución práctica para regular la entrada de luz y completar la decoración de una estancia. Para mantenerlos en buen estado, conviene limpiarlos de forma periódica y, sobre todo, utilizar un método adecuado al tipo de tejido.
No todos los estores pueden limpiarse de la misma manera. Antes de empezar, es importante identificar el material y consultar las recomendaciones del fabricante, especialmente si se trata de tejidos técnicos o con tratamientos especiales.
Cómo limpiar un estor enrollable
Estores con impresión digital
Los estores con diseños impresos requieren una limpieza especialmente cuidadosa para evitar deteriorar la superficie o alterar la impresión.
Para retirar el polvo puede utilizarse un plumero o un paño suave y seco, realizando movimientos ligeros y evitando frotar con fuerza.
Antes de emplear cualquier producto o humedad sobre este tipo de estor, conviene comprobar las instrucciones específicas del fabricante.
Estores de tejido resinado
En los estores de tejido resinado, el polvo puede retirarse con un plumero, un paño suave o una aspiradora utilizada con poca potencia y con un accesorio adecuado.
Si aparece alguna mancha, puede ser posible utilizar un paño ligeramente humedecido, siempre que el fabricante permita este método. Evita empapar el tejido y no frotes de forma agresiva.
Estores de tejido screen
Los estores screen suelen resultar relativamente sencillos de mantener. Para retirar el polvo puede utilizarse un paño suave y, cuando las características del tejido lo permitan, un paño ligeramente húmedo.
En cocinas, zonas de paso o estancias donde se acumule más suciedad puede ser conveniente realizar la limpieza con mayor frecuencia para evitar que las manchas terminen adhiriéndose al tejido.
¿Cada cuánto tiempo conviene limpiar un estor?
No existe una frecuencia única para todos los hogares. Dependerá de factores como la cantidad de polvo, la ventilación, la proximidad a una calle con tráfico o el uso de la estancia.
Retirar el polvo periódicamente suele ser suficiente para evitar que la suciedad se acumule y obligue después a realizar una limpieza más intensa.
No olvides el mecanismo del estor
Además del tejido, conviene revisar ocasionalmente el mecanismo del estor enrollable. La cadena, los soportes y el tubo deben funcionar de manera fluida, sin tirones ni bloqueos.
Si notas resistencia, ruidos extraños o dificultades para subir y bajar el estor, evita forzar el mecanismo y revisa el sistema antes de continuar utilizándolo.
Una limpieza suave y adaptada al material, junto con un uso cuidadoso del mecanismo, ayudará a conservar el estor enrollable en buenas condiciones durante más tiempo.